DEKRA Process Safety

La evaluación de los riesgos (ER) en emplazamientos con riesgo de ATEX es un requisito legal que debe cumplir cualquier empresario que sea titular de instalaciones en las que se utilicen sustancias que puedan originar este tipo de riesgo. En general, la evaluación del riesgo de explosión se centra, en primer lugar, en la posible formación de ATEX peligrosas y en la existencia y activación de fuentes de ignición. La consideración de los efectos es una etapa posterior del proceso de valoración.

En cumplimiento con el artículo 4 del RD 681/2003, el empresario evaluará los riesgos específicos derivados de las atmósferas explosivas, teniendo en cuenta, al menos:

a) La probabilidad de formación y la duración de atmósferas explosivas.
b) La probabilidad de la presencia y activación de focos de ignición, incluidas, las descargas electrostáticas.
c) Las instalaciones, las sustancias empleadas, los procesos industriales y sus posibles interacciones.
d) Las proporciones de los efectos previsibles.

En la evaluación de los riesgos de explosión se tendrán en cuenta también los lugares que estén o puedan estar en contacto, mediante aperturas, con lugares en los que puedan crearse atmósferas explosivas. Especial consi­deración tendrán las nubes de polvo, puesto que la sus­tancia puede depositarse en cualquier parte dentro del volumen ocupado por la nube.

En Chilworth Amalthea seguimos un método sistemático para determinar los eventuales riesgos de explosión así como el nivel de riesgo asociados a cada instalación. Dicho método está basado en las recomendaciones establecidas por la Guía de buenas prácticas de la Directiva 1999/92/CE y el Proyecto RASE “Explosive Atmosphere: Risk Assessment of Unit Operations and Equipments” de la Comisión Europea.

Esta metodología incluye un sistema de trabajo donde con la ayuda de extensas tablas se investigan todos los posibles escenarios. Una aplicación precisa de este método reduce la posibilidad de que potenciales riesgos hayan sido pasados por alto, aún a costa de crear unas tablas que llevan muchísimo tiempo de elaboración, especialmente para instalaciones técnicas complejas. Para este tipo de instalaciones, en ocasiones, es necesario recurrir a métodos más complejos.